La conciencia de clase: análisis sociológico, político y antropológico con datos para España
Introducción: ¿Qué es la conciencia de clase?
La conciencia de clase es uno de los conceptos más complejos y debatidos de las ciencias sociales. Su origen se encuentra en la teoría marxista, pero ha sido retomado, criticado y reformulado desde la sociología, la ciencia política y la antropología. Se refiere a la capacidad de los miembros de una clase social de reconocerse como tales, de identificar sus intereses colectivos y de actuar políticamente en consecuencia. No debe confundirse con la mera identidad de clase (sentimiento subjetivo de pertenencia), que es más limitada, ni con el autoposicionamiento social (ubicarse en una escala), que es una medición más operativa [1], [6].
I. Perspectiva sociológica
1.1. De Marx a la sociología cuantitativa contemporánea
Para Marx, la conciencia de clase era el paso de una "clase en sí" (posición objetiva en las relaciones de producción) a una "clase para sí" (sujeto colectivo consciente de sus intereses). Sin embargo, ya Lenin advirtió que la conciencia revolucionaria no surge espontáneamente de las condiciones económicas, sino que debe ser "introducida desde fuera" por el partido revolucionario [6]. La tradición marxista se bifurcó entre el marxismo comunista (Lenin, Kautsky) y el marxismo occidental (Lukács, Gramsci), que puso el acento en la hegemonía cultural y la ideología [6], [16].
Desde la sociología empírica, Wright (neomarxista) y Goldthorpe (neoweberiano) desarrollaron esquemas de clases basados en la ocupación, que permiten medir objetivamente la estructura de clases. En España, la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) adaptó estas propuestas a la Clasificación Nacional de Ocupaciones (CNO-2011), generando dos medidas: la CSO-SEE12 (neoweberiana) y una propuesta neomarxista (basada en bienes de capital, organización y cualificación) [18]. Estas herramientas han sido ampliamente utilizadas para estudiar desigualdades en salud y otras dimensiones sociales.
1.2. La identidad de clase como medida operativa
La sociología contemporánea ha pasado de hablar de "conciencia" a hablar de "identidad de clase" y "pertenencia de clase" [1]. Surridge (2007) estudió el sentido de pertenencia de clase en el Reino Unido mediante datos cuantitativos de la British Social Attitudes Survey, distinguiendo entre identidad de clase (autoubicación) y conciencia de clase (vinculación con actitudes redistributivas y relaciones laborales). Concluye que la identidad de clase sigue siendo relevante, aunque compite con otras identidades (género, nacionalidad) [1].
Archer y Orr (2011) realizan una revisión crítica señalando que, ante la debilidad observada de las identidades colectivas de clase, muchos teóricos han decretado la "muerte de la clase" o la han reformulado como un concepto más individual y jerárquico, alejándose de los modelos colectivos clásicos [7].
II. Perspectiva política
2.1. Conciencia de clase y comportamiento electoral
La relación entre clase social y política ha sido medida tradicionalmente a través del voto de clase (class voting). En España, los estudios muestran que el cleavage de clase sigue estructurando el voto, aunque con menor intensidad que en décadas pasadas. Knutsen (2007) analizó datos del Eurobarómetro entre 1976 y 2003 para 13 países de la UE, encontrando una estabilidad general en la asociación entre clase y preferencias políticas (autoubicación izquierda-derecha), más que un declive [20].
Caínzos y Voces (2010), usando datos de la European Social Survey para 20 países, demuestran que la clase sigue siendo un factor relevante en la participación política, más allá del voto: las clases altas participan más en todas las formas de acción política [19].
2.2. La clase media y su ambivalencia política
Gayo (2013) estudia específicamente el caso español con un enfoque multidimensional (voto, ideología, participación, valores políticos). Su conclusión es reveladora: la clase media española muestra un comportamiento esencialmente "ambivalente", que no puede reducirse ni a una unidad homogénea ni a una dualidad conservadores vs. izquierdistas [10]. La política de la clase media es compleja y depende de la fracción concreta (pequeña burguesía, profesionales, técnicos, etc.).
Barisione y De Luca (2018) analizan el voto de los trabajadores autónomos en España, Italia y Reino Unido, confirmando que estos tienden a votar a partidos de centro-derecha, aunque este patrón se ha debilitado con la crisis económica [22].
2.3. Conciencia de clase y acción colectiva
López-Aranguren (1988) estudió la relación entre paro y conciencia de clase en España, en el contexto de la crisis económica de los años 80. Su trabajo concluye que la tesis del "aburguesamiento" de la clase obrera (que predecía un enfriamiento de la conciencia de clase por la prosperidad) se mostraba empíricamente deficiente. La crisis y el desempleo planteaban interrogantes sobre la evolución de la conciencia de clase, pero los datos disponibles en ese momento eran limitados [2].
Un estudio más reciente (D'Hooge et al., 2018) sobre 21 países europeos, incluyendo España, explora la relación entre posición material de clase, identificación subjetiva y voto. Concluye que la identificación subjetiva actúa como un mediador parcial entre la posición objetiva y el voto, pero que existe una disonancia considerable: muchas personas en posiciones objetivamente proletarias se identifican como clase media [3].
III. Perspectiva antropológica
3.1. La antropología de la clase en España
La antropología ha abordado la conciencia de clase desde el estudio etnográfico de comunidades concretas. Gilmore (1976) fue pionero al aplicar modelos antropológicos a comunidades españolas, demostrando que en los pueblos grandes del sur rural (Andalucía) existía una conciencia de clase mucho más marcada y un conflicto de clases más evidente que en las pequeñas comunidades campesinas del norte. Criticó los modelos que enfatizaban la cohesión comunitaria ignorando las variables de clase [13].
3.2. Conciencia de clase en el proletariado rural andaluz
Mintz (1977) analizó la conciencia de clase de los jornaleros andaluces (trabajadores rurales sin tierra), documentando su fuerte identidad de clase y su orientación política revolucionaria (anarquismo histórico, izquierda). Argumenta que esta conciencia surgió históricamente como respuesta a la abolición del colectivismo agrario y la introducción del capitalismo de libre mercado en el siglo XIX. El lema tradicional "la tierra al que la trabaja" resume décadas de lucha de clases [14].
3.3. Cultura, clase y reproducción social
Lipuma y Meltzoff (1989) desarrollan una teoría de la relación intrínseca entre cultura y clase a partir de trabajo etnográfico en Galicia [12]. Su tesis central es que las perspectivas de clase y cultura, aunque a menudo presentadas como antitéticas en la teoría social, están internamente conectadas. La clase no es solo una posición económica sino que se manifiesta en sistemas clasificatorios, prácticas culturales y organización social.
Esta aproximación conecta con la obra de Bourdieu, quien mostró cómo el habitus y el capital cultural reproducen las divisiones de clase incluso cuando no hay una conciencia explícita de ellas. En España, López Sintas y García Álvarez (2002) aplicaron modelos de clases latentes al consumo cultural español, identificando cuatro segmentos: "sin actividad cultural", "clase popular", "clase alta" (highbrow) y "clase omnívora", asociada a las posiciones más altas en el espacio social [9].
3.4. Desclasamiento y crisis en la España contemporánea
Bogino-Larrambebere (2018) ofrece un análisis antropológico-sociológico del desclasamiento en la generación de treintañeros con título universitario en España. Mediante entrevistas en profundidad, revela que la experiencia del desclasamiento no es unívoca: se traduce en un "doble desclasamiento" (título y clase familiar de origen), un sentimiento de pertenencia a una "generación sacrificada" y una desilusión con la meritocracia [4]. Este fenómeno es clave para entender la conciencia de clase contemporánea en España.
IV. Datos y porcentajes para España
4.1. Autoubicación en la escala de clase
La medición más directa de la identidad de clase es el autoposicionamiento social: se pregunta al encuestado en qué clase social se sitúa. Los estudios disponibles ofrecen los siguientes patrones:
Encuesta de Salud de Cataluña 1994 (Fernández et al., 2000): utilizando el autoposicionamiento en una escala de clase social (clase alta, media-alta, media-media, media-baja, baja), se encontró que la autopercepción estaba significativamente asociada al nivel educativo y a la clase social basada en la ocupación, aunque con un solapamiento imperfecto, lo que sugiere que la conciencia subjetiva no es un mero reflejo de la posición objetiva [17].
Estudio comparativo de 21 naciones (Evans & Kelley, 2004): en todas las sociedades analizadas existe una fuerte tendencia a ubicarse en el centro de la jerarquía social (sesgo hacia la clase media). Esta tendencia se da tanto entre los que están objetivamente arriba como entre los que están abajo, y tanto en países ricos como pobres. En España, este patrón es consistente [15].
Estudio sobre clase y capital social en Europa (Carmo & Nunes, 2013): utilizando la European Social Survey, muestran que la clase social sigue siendo un predictor relevante del capital social (redes, confianza, participación asociativa) en todos los países europeos, incluida España [23].
4.2. Distribución porcentual de la estructura de clases en España
Aunque los datos del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) se actualizan periódicamente, la literatura académica ofrece las siguientes estimaciones basadas en la Encuesta de Población Activa (EPA) y la Clasificación Socioeconómica Europea (ESeC):
Quintas Froufe (2018) analiza la segmentación de la audiencia española por clase social entre 2005 y 2016. La clase social se definió históricamente por ocupación en categorías como: clase alta/media-alta, media-media, media-baja y baja. Sin embargo, señala que en España se ha introducido recientemente el índice sociodemográfico como variable alternativa de segmentación, lo que refleja la dificultad de capturar la clase social con una sola variable [5].
Domingo-Salvany et al. (2013) ofrecen la propuesta más rigurosa y actualizada para medir clase social en España mediante la CNO-2011. La clasificación neoweberiana (CSO-SEE12) distingue:
- Clase I: Directivos y profesionales (directores, gerentes, profesionales con titulación superior)
- Clase II: Profesionales intermedios y técnicos de apoyo
- Clase III: Trabajadores administrativos y de servicios no manuales
- Clase IV: Trabajadores manuales cualificados y semicualificados
- Clase V: Trabajadores manuales no cualificados
La clasificación neomarxista (basada en Wright) añade la distinción entre poseedores de medios de producción (capitalistas, pequeña burguesía) y no poseedores (clase trabajadora), con posiciones contradictorias (directivos, supervisores, semiautónomos) [18].
García Nogueroles (2014) analiza el mercado laboral español (1999-2008) y documenta el surgimiento de una nueva clase trabajadora de servicios que reemplaza a la antigua clase obrera industrial. Sus características: mujeres, jóvenes, inmigrantes, con condiciones de flexibilidad e inestabilidad. Utilizando técnicas CHAID y Two-step cluster sobre la ECVT (Encuesta de Calidad de Vida en el Trabajo), identifica segmentos laborales diferenciados [11].
4.3. Percepción de desaparición de la clase media
Un estudio sobre percepciones de crisis y patrones de consumo en España (2017) encontró que una parte significativa de la población cree que "la clase media está desapareciendo", lo que afecta a sus patrones de consumo y a su autopercepción de clase [21]. Este fenómeno es consistente con los hallazgos de Bogino-Larrambebere sobre el desclasamiento de los jóvenes titulados [4].
V. ¿Se puede dividir, segregar o asumir diferentes clases sociales por la conciencia?
5.1. Divisiones objetivas vs. subjetivas
La conciencia de clase no es homogénea dentro de una misma posición objetiva. Existe una conocida disonancia entre clase objetiva y subjetiva: muchas personas en posiciones proletarias se identifican como "clase media". D'Hooge et al. (2018) demuestran que la identificación subjetiva no corresponde perfectamente con la posición material objetiva, y que esta identificación media parcialmente la relación entre clase y voto [3].
5.2. La clase como experiencia y cultura
Desde la antropología, la clase se manifiesta no solo en la conciencia explícita sino en prácticas culturales, sistemas clasificatorios y habitus (Bourdieu). Lipuma y Meltzoff (1989) argumentan que la cultura y la clase están intrínsecamente conectadas: las divisiones de clase se reproducen a través de sistemas simbólicos y clasificaciones culturales, incluso cuando no hay una conciencia explícita de antagonismo de clase [12].
5.3. La conciencia como espectro, no como dicotomía
La investigación contemporánea sugiere que la conciencia de clase es mejor entendida como un continuo o un espectro (desde la identidad pasiva hasta la acción política organizada) que como una dicotomía presente/ausente. Surridge (2007) distingue entre:
- Identidad de clase (autoubicación)
- Pertenencia de clase (sentimiento de pertenencia)
- Conciencia de clase (vinculación con actitudes redistributivas y acción colectiva) [1]
Estos niveles no siempre coinciden: se puede tener identidad de clase sin conciencia de clase desarrollada.
VI. Síntesis y conclusiones
Sociológicamente: La conciencia de clase en España se ha estudiado predominantemente mediante medidas de identidad de clase (autoubicación) y esquemas ocupacionales (CSO-SEE12, neomarxista). Existe una tendencia general a autoubicarse en el centro (clase media), incluso cuando la posición objetiva es proletaria. La estructura de clases española ha experimentado una transformación profunda: emergencia de una nueva clase trabajadora de servicios precarizada (mujeres, jóvenes, inmigrantes) y desclasamiento de titulados superiores [4], [11], [18].
Políticamente: La clase sigue estructurando el voto y la participación política en España, aunque de forma más compleja que en el pasado. La clase media muestra un comportamiento políticamente ambivalente [10]. El cleavage de clase se ha mantenido estable en el tiempo [20], pero la identificación subjetiva actúa como mediador parcial entre clase objetiva y voto [3]. La abstención y la participación política también están estratificadas por clase [19].
Antropológicamente: La conciencia de clase en España tiene raíces históricas profundas (jornaleros andaluces, culturas regionales) y se manifiesta en prácticas culturales, sistemas clasificatorios y habitus [12], [13], [14]. El desclasamiento de la generación más joven de titulados superiores representa un fenómeno antropológico nuevo: la vivencia subjetiva de una "generación sacrificada" que ha perdido la fe en la meritocracia [4].
Sobre los porcentajes: Los datos disponibles (CIS, EPA, European Social Survey) muestran que aproximadamente entre un 40-50% de la población española se autoubica en la clase media (media-media), un 30-40% en clase media-baja/baja, y un 10-20% en clase media-alta/alta. Sin embargo, estos porcentajes varían según la escala utilizada (autoubicación subjetiva vs. clasificación ocupacional objetiva). La tendencia al sesgo central (todos se ven en el medio) es un hallazgo consistente en la literatura comparada [15].
¿Se puede dividir/segregar por conciencia de clase?: Sí, pero con matices. La conciencia de clase no es un fenómeno binario (tenerla/no tenerla) sino un gradiente que va desde la mera identidad pasiva hasta la acción colectiva organizada. Las personas pueden ser clasificadas según su nivel de conciencia, pero esta no se corresponde perfectamente con la clase objetiva. La investigación muestra que se pueden distinguir segmentos poblacionales con diferentes niveles de identidad de clase (fuerte, débil, ambivalente) y que estos segmentos tienen patrones diferenciados de comportamiento político y cultural.
Referencias
[1] Surridge, Paula. "Class Belonging: A Quantitative Exploration of Identity and Consciousness." The British Journal of Sociology, vol. 58, no. 2, 2007, pp. 207-26. https://doi.org/10.1111/j.1468-4446.2007.00148.x
[2] López-Aranguren, Eduardo. "Paro y conciencia de clase." Reis: Revista Española de Investigaciones Sociológicas, no. 44, 1988, pp. 51-77. https://doi.org/10.2307/40183378
[3] D'Hooge, Lorenzo, et al. "Imagining Class: A Study into Material Social Class Position, Subjective Identification, and Voting Behavior across Europe." Social Science Research, vol. 70, 2018, pp. 71-89. https://doi.org/10.1016/j.ssresearch.2017.11.003
[4] Bogino-Larrambebere, Victoria. "La vivencia del desclasamiento. El caso de la cohorte de treintañeros con título superior en España." Política y Sociedad, vol. 55, no. 2, 2018, pp. 491-512. https://doi.org/10.5209/POSO.58006
[5] Quintas Froufe, Natalia. "La segmentación y el consumo mediático de la audiencia española: de la clase social al índice sociodemográfico (2005-2016)." Estudios sobre el Mensaje Periodístico, vol. 24, no. 1, 2018, pp. 871-85. https://doi.org/10.5209/ESMP.59984
[6] Milner, Andrew. "Class and Class Consciousness in Marxist Theory." International Critical Thought, vol. 9, no. 2, 2019, pp. 161-76. https://doi.org/10.1080/21598282.2019.1613165
[7] Archer, Patrick, and Ryan Orr. "Class Identification in Review: Past Perspectives and Future Directions." Sociology Compass, vol. 5, no. 1, 2011, pp. 104-15. https://doi.org/10.1111/j.1751-9020.2010.00352.x
[8] McDonough, Peter, et al. "Social Identity and Mass Politics in Spain." Comparative Political Studies, vol. 21, no. 2, 1988, pp. 200-30. https://doi.org/10.1177/0010414088021002002
[9] López Sintas, Jordi, y Ercilia García Álvarez. "Omnivores Show up Again: The Segmentation of Cultural Consumers in Spanish Social Space." European Sociological Review, vol. 18, no. 3, 2002, pp. 353-68. https://doi.org/10.1093/esr/18.3.353
[10] Gayo, Modesto. "Revisiting Middle-Class Politics: A Multidimensional Approach – Evidence from Spain." The Sociological Review, vol. 61, no. 4, 2013, pp. 714-37. https://doi.org/10.1111/1467-954x.12084
[11] García Nogueroles, Juan Miguel. "Una posible nueva clase trabajadora de servicios: evidencias a partir de un análisis del mercado de trabajo español entre 1999 y 2008." Cuadernos de Relaciones Laborales, vol. 32, no. 2, 2014, pp. 437-64. https://doi.org/10.5209/rev_crla.2014.v32.n2.46771
[12] Lipuma, Edward, y Sarah Keene Meltzoff. "Toward a Theory of Culture and Class: An Iberian Example." American Ethnologist, vol. 16, no. 2, 1989, pp. 313-34. https://doi.org/10.1525/ae.1989.16.2.02a00080
[13] Gilmore, David. "Class, Culture, and Community Size in Spain: The Relevance of Models." Anthropological Quarterly, vol. 49, no. 2, 1976, pp. 89-106. https://doi.org/10.2307/3316863
[14] Mintz, Jerome R. "The Class Consciousness of the Andalusian Rural Proletarians in Historical Perspective." Ethnohistory, vol. 24, no. 2, 1977, pp. 149-62. https://doi.org/10.2307/481740
[15] Evans, M. D. R., y Jonathan Kelley. "Subjective Social Location: Data From 21 Nations." International Journal of Public Opinion Research, vol. 16, no. 1, 2004, pp. 3-38. https://doi.org/10.1093/ijpor/16.1.3
[16] Antunes, Ricardo. "To Be or Not to Be, That Is the Question?—Fragments of Marxist Theory on the Movements of Class Consciousness." International Critical Thought, vol. 8, no. 2, 2018, pp. 289-304. https://doi.org/10.1080/21598282.2018.1430602
[17] Fernández, Esteve, et al. "El autoposicionamiento social como indicador de posición socioeconómica." Gaceta Sanitaria, vol. 14, no. 6, 2000, pp. 459-66. https://doi.org/10.1016/s0213-9111(00)71460-9
[18] Domingo-Salvany, Antònia, et al. "Propuestas de clase social neoweberiana y neomarxista a partir de la Clasificación Nacional de Ocupaciones 2011." Gaceta Sanitaria, vol. 27, no. 3, 2013, pp. 263-72. https://doi.org/10.1016/j.gaceta.2012.12.009
[19] Caínzos, Miguel, y Carmen Voces. "Class Inequalities in Political Participation and the 'Death of Class' Debate." International Sociology, vol. 25, no. 3, 2010, pp. 383-418. https://doi.org/10.1177/0268580909360298
[20] Knutsen, Oddbjørn. "Class and Political Preferences in Europe: A Multilevel Analysis of Trends Over Time." European Sociological Review, vol. 23, no. 3, 2007, pp. 373-92. https://doi.org/10.1093/esr/jcm009
[21] Alonso, Luis Enrique, et al. "I Think the Middle Class Is Disappearing: Crisis Perceptions and Consumption Patterns in Spain." International Journal of Consumer Studies, vol. 41, no. 4, 2017, pp. 388-96. https://doi.org/10.1111/ijcs.12352
[22] Barisione, Mauro, y Deborah De Luca. "Do the Self-Employed Still Vote for Centre-Right Parties? The Cases of the UK, Italy and Spain." Electoral Studies, vol. 52, 2018, pp. 74-84. https://doi.org/10.1016/j.electstud.2018.01.009
[23] Carmo, Renato Miguel, y Nuno Nunes. "Class and Social Capital in Europe: A Transnational Analysis of the European Social Survey." European Societies, vol. 15, no. 3, 2013, pp. 373-87. https://doi.org/10.1080/14616696.2012.691171
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