martes, 13 de octubre de 2026

Aclarando mis ideas el 13O frente al panorama electoral del 29N

 Aclarando mis ideas

Primero, y en mi caso, votar al PSOE no es una opción salvo que no se presente ningún partido de la izquierda a la izquierda del PSOE, entonces lo consideraría con gran pesar.
Segunda, para mí, no existe equivalencia de la izquierda, frente al bipartidismo PSOE y PP, dícese de aquellos partidos que han participado en el gobierno como Podemos, Unidas Podemos o Sumar y apoyado a Pedro Sánchez en su investidura como Compromís, BNG, Esquerra o Bildu…
La razón es empírica y obvia, porque resulta que lo prometido en campaña o en sus programas, por partidos como Podemos o Sumar, siempre ha estado subordinado a obtener mayoría suficiente, algo que nunca ha ocurrido porque jamás han contado con el apoyo mayoritario en las urnas, y que tú o yo, les hayamos podido votar, no significa que hayan tenido el poder real para implementar las políticas que aparecían en su programa ni campañas, ni ideario político.
Sentirse desilusionado por no contar con el apoyo mayoritario de la sociedad es pegarse golpes contra un muro ante cualquier situación de impotencia.
Es decir, la crítica a su acción como parte de gobierno en minoría junto al PSOE, es incomparable a la crítica, sí realista y objetiva, entre lo prometido (en el programa) y resultados, que le podríamos hacer a un PSOE que como el PP han tenido en la historia “democrática” desde 1978, el poder suficiente, apoyado por mayorías absolutas en el Congreso por 8 años cada uno. Sin contar las veces que tuvieron amplias mayorías estatales, autonómicas o municipales.
Por lo tanto, si a las izquierdas de la izquierda no se les ha dado el poder de gobierno real, no pueden ser equiparadas al PSOE, aunque sí se las pueda criticar sus incongruencias en democracia interna, gestión ministerial, gestión municipal cuando la han tenido, y lo que queramos..., pero es absurdo acusarlos de no haber hecho NADA, cuando nunca han tenido el poder suficiente, ni social ni electoral, para cumplir lo prometido y ofrecernos su TODO.
Tercera, desde el 15M coreabamos “PSOE-PP la misma m…. es” y lo sigo coreando hoy, ahora bien, incluso entre las heces, hay diferencia. Ni huelen ni tienen la misma textura.
Las políticas sociales del PP y PSOE son muy distintas aunque en las económicas las diferencias se diluyen, y si en esta etapa de Pedro Sánchez fueron diametrales a las que pudo haber aplicado el PP (no digamos VOX), esa distancia la marcó la presión de sus socios a la izquierda, pero es que incluso en las sociales, sin Unidas Podemos/Sumar estaríamos hablando de un nivel mucho más conservador y casposo.
En su haber, el PSOE sin embargo, ha conseguido a través de Pedro Sánchez que es un animal político, que no de vergüenza ajena a nivel internacional el hablar de España, y eso es ya mucho, algo que sí pasó con Rajoy y Aznar y volverá a pasar si ganan las derechas.
Pero igual mérito hay que darle por ejemplo a Irene Montero, que en políticas sociales y feministas, es un referente Internacional, y ya no digamos en la denuncia de las políticas criminales de EEUU, Israel y también de la UE.
Cuarta, queda ver lo que sucede con la colaboración entre la izquierda a la izquierda del PSOE, faltan pocos días y los medios (todos interesados en destruir esa izquierda) ayudan a que todo lo que pueda ir mal vaya mal.
Yo esperaré a que en 7 días me expliquen cómo están interpretando las calles y las plazas, pero a la vez soy consciente que las instituciones partidistas son lo que son, una castillo de intereses (personales, económicos y de poder) frente al consenso. El Estado tiene eso (no entraré en ello).
Ahora bien, la unidad, es un oxímoron en la izquierda, quien desee unidad y mando único, desde mi marco ideológico anarquista, debería darle dos vueltas. No puedes pedir estructuras verticales y luego reclamar horizontalidad, consensos deliberativos y libertad de acción exenta de disensos. Lo primero, unidad y verticalidad, las derechas lo hacen bien, sumisión, disciplina y líder. Yo ahí no estoy. Y sí, todas sabemos que viene el lobo PPVOX, pero ante el lobo, mi opción nunca será pedir la metamorfosis a lobo, porque una vez que la transformación se da, se quiere la luna llena los 33 días del mes.
Quinto, hay que seguir en las Acampadas hasta que se pueda, que es mi fuente de felicidad y esperanza estos días, ahí es donde la politización ciudadana se cristaliza, con apoyo mutuo, acción directa y aprendizaje. Donde se construye la agenda material del bien común, donde le estamos plantando cara física a los fascistas, nazis, violentos, cayetanxs, y gente odiante; pero también a las RRSS, moviendo la famosa ventana de Overton a nuestro marco ideológico y de intereses. Es en la calle donde las granjas de Bots son una ridícula farsa y su activismo presencial tan insolidario como rancio, sin otro argumento que el insulto y la miseria moral.
Sexto, sobraría decir que lo reaccionario no habita tanto en los barrios, como en las instituciones, no habita tanto en las vecinas, como en la judicatura, no habita tanto en la calle como en las fuerzas de seguridad del Estado y el ejército, no habita tanto en el trabajador como en los empresarios y empresas capitalistas, especuladoras y usureras.
Aunque, como las élites lo saben muy bien, han sabido convertir el individualismo, consumismo y egoísmo, en puerta de entrada de la especulación personal y el desprecio al 99% (donde nadie se quiere ver) vendiéndonos la ilusión de ganar la lotería del 1%. Y en parte lo han conseguido y así nos va, ahora bien, todo es reversible, deconstruirse individualmente no es una utopía, sino muy posible, o lo que es mucho más efectivo, crear comunidad donde desparasitarnos unas a otros de modos de ser, privilegios y prejuicios.
Resumen, decir que la izquierda (incluyamos al PSOE o no) no ha hecho nada en estos últimos años, y que abstenerse es una opción (ya sea del voto y/o de la acción política); es un totum revolutum, injusto y simplista, que lleva a la reducción al absurdo y sólo beneficia a VOX y PP, sería como comprarle el marco a la falangista Ayuso, con el “qué te vote chapote”, caer en la tibieza amoral del apolítico o excluirse del mundo como (dicen hacen) las avestruces, escondiendo la cabeza bajo tierra, mientras que se relamen las hienas. Jss Vg @persona15M

lunes, 12 de octubre de 2026

#12O Croquetas de las sobras trumpistas

 12 de octubre

He pensado en estos días cómo poder, en pocas palabras, describir el escenario político actual de precampaña (infinita) de las derechas en España, que se nutre y calca del decadente modelo imperial estadounidense. Aquí se hacen croquetas patrias con las sobras de la metrópoli americana.
Hace dos días el 10 de octubre, en Tennessee, Donald Trump bromeó ante el público: «Quiero decir, es increíble, cuando te subes aquí (a la tribuna), es como el amor, yo podría decir las cosas más estúpidas y ustedes aplaudirían, y les quiero tanto, y saben que es cierto».
Y justo al acabar de decir eso, no pensemos que las gradas repletas de seguidores MAGA guardaron silencio, no no, muy al contrario, hubo más aplausos, mientras que coreaban ¡Trump! ¡Trump! ¡Trump!
Siguió hablando, y el cínico personaje añadió que “No, nosotros no decimos las cosas más estúpidas, nosotros decimos cosas con sentido común” (el sentido común de los fascistas) y luego mencionaría las cosas más estúpidas posibles que ha realizado en los últimos meses en relación a las fronteras, inmigración, bajada de impuestos y su grandioso ejército, y por supuesto su audiencia siguió aplaudiendo y coreando su nombre.
Y sin quererlo, Trump ejemplificó en unos segundos la POSVERDAD que la RAE definió hace tiempo como:
“Distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales."
En el estado español, tenemos una derecha social “maguificada” que aplaude con retuits y corea con fuerza las estupideces, insultos, mentiras, bulos e intereses que sus políticos, influencers, medios y RRSS les dictan desde cualquier tribuna.
Trump dijo “es como el amor” (el amor al líder) pero ya les digo yo que no es sólo ese amor sectario, porque además se suma esa emoción igualmente fuerte y alienante el “odio” (al diferente desde su supremacismo), y en algo tienen razón: es efectivo y funciona para que se asuman las mayores estupideces en su discurso, pero también la mayor verdad al decirles a la cara: que aplaudían enajenados cualquier cosa por terrible que sea, del mayor criminal de nuestro tiempo.