Mostrando entradas con la etiqueta Estupideces. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Estupideces. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de octubre de 2026

#12O Croquetas de las sobras trumpistas

 12 de octubre

He pensado en estos días cómo poder, en pocas palabras, describir el escenario político actual de precampaña (infinita) de las derechas en España, que se nutre y calca del decadente modelo imperial estadounidense. Aquí se hacen croquetas patrias con las sobras de la metrópoli americana.
Hace dos días el 10 de octubre, en Tennessee, Donald Trump bromeó ante el público: «Quiero decir, es increíble, cuando te subes aquí (a la tribuna), es como el amor, yo podría decir las cosas más estúpidas y ustedes aplaudirían, y les quiero tanto, y saben que es cierto».
Y justo al acabar de decir eso, no pensemos que las gradas repletas de seguidores MAGA guardaron silencio, no no, muy al contrario, hubo más aplausos, mientras que coreaban ¡Trump! ¡Trump! ¡Trump!
Siguió hablando, y el cínico personaje añadió que “No, nosotros no decimos las cosas más estúpidas, nosotros decimos cosas con sentido común” (el sentido común de los fascistas) y luego mencionaría las cosas más estúpidas posibles que ha realizado en los últimos meses en relación a las fronteras, inmigración, bajada de impuestos y su grandioso ejército, y por supuesto su audiencia siguió aplaudiendo y coreando su nombre.
Y sin quererlo, Trump ejemplificó en unos segundos la POSVERDAD que la RAE definió hace tiempo como:
“Distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales."
En el estado español, tenemos una derecha social “maguificada” que aplaude con retuits y corea con fuerza las estupideces, insultos, mentiras, bulos e intereses que sus políticos, influencers, medios y RRSS les dictan desde cualquier tribuna.
Trump dijo “es como el amor” (el amor al líder) pero ya les digo yo que no es sólo ese amor sectario, porque además se suma esa emoción igualmente fuerte y alienante el “odio” (al diferente desde su supremacismo), y en algo tienen razón: es efectivo y funciona para que se asuman las mayores estupideces en su discurso, pero también la mayor verdad al decirles a la cara: que aplaudían enajenados cualquier cosa por terrible que sea, del mayor criminal de nuestro tiempo.